Mi vieja pipa
de John J. Gormley



Compañera de mis horas de soledad.

Mucho entretienes mi tiempo entre la noche y la mañana

Mi musa vaga a través de los balcones de los poetas

llevada en tus fragantes alas.

Oh, tu dulce contenido, mi vieja pipa.

¡Ah! has sido Tu una pipa viajera;

Pero ahora, claro, tu estás envejeciendo,

Igualmente yo, bastante maduro ya;

Te has hartado con pasteles y cerveza inglesa,

y estás un poco olvidada de recuerdos,

más no de aquellos pensamientos que nos duelen.

Juntos por todo eso hemos pasado, nosotros,

juntos menos desagradable ha sido, mi vieja pipa.

Que dicha hemos tenido de ser compañeros.

A veces aquí una sonrisa y otras allá una lágrima,

¡Cuántos cambios nosotros hemos visto!

Cuántos corazones han dejado de latir,

Cuántos ojos han dejado de brillar,

Cuántos amigos ya nunca volveremos a encontrar,

¡Desde el primer momento nosotros nos encontramos,

mi vieja pipa !

Aunque aquí y allá el camino estaba embarrado,

entonces y ahora la lluvia podría volver a caer;

Nosotros nos las arreglaremos cuidándonos

¡Firme la frente ante todo ello!

E incluso cuando ella dejó mi lado,

no aguardamos enojados o afligidos,

¡oh, no!; dijimos que el mundo era ancho,

¡Y que la suerte volvería, mi vieja pipa!

Fuente: www.gutenberg.org - Traducción: Capitán Remus