La Pipa en las novelas de Joseph Conrad
(escritor polaco)

Józef Teodor Konrad Korzeniowski de Nalecz, más conocido por su seudónimo Joseph Conrad (3 de diciembre de 1857 – 3 de agosto de 1924), fue un novelista polaco nacionalizado inglés que escribió en esta última lengua.

Lord Jim.
Puedo mirar barcos que se hunden y fumar mi pipa todo el día. ¿Por qué no me devuelven mi pipa? Podría fumar, mientras miro los sapos. El barco estaba repleto de ellos...
Pronunció la última palabra con el acento de una voz repentinamente acallada, y retiró la vista, poco a poco, de mi rostro. Se dedicó a cargar, afanoso, una pipa de caño largo, y en silencio, después,con el pulgar en el orificio del cuenco, volvió a mirarme en forma significativa...
Cuando terminé, descruzó las piernas, dejó la pipa, se inclinó hacia delante, hacia mí, con avidez, con los codos en los brazos de su sillón, las yemas de los dedos juntas...
Jim se hallaba sentado en un tronco de un árbol caído; sacó la pipa y comenzó a fumar. Brotaban nuevos pastos y arbustos; había rastros de obras bajo una masa de ramas espinosas...
... con un tronco ahuecado que giraba sobre una estaca aguzada; indicó, con el cuenco de la pipa, los trabajos realizados en el suelo...
Estaba erguido, con la encendida pipa de brezo en la mano, una sonrisa en los labios y una chispa en los ojos juveniles.


Suspense
(una novela inconclusa editada en España en junio de 2008).
... el hombre respondió con sequedad, retirando una pipa corta de la boca pero sin volver la cabeza.
El hombre se volvió a colocar la pipa entre los labios y mantuvo su actitud poco sociable. El joven elegante de rostro agradable que era Cosmo, el hijo de Sir Charles Latham, de Latham Hall...
El hombre de la pipa se levantó abruptamente.
—¿Me siguió hasta aquí? Por todos los demonios, ¿por qué lo hizo?
...
El hombre del extraño gorro con borla se quitó la pipa de la boca para escuchar.
...
Cosmo se asomó por encima del parapeto de piedra cerca de la abertura del cañón al otro lado del cual el hombre de la pipa corta hizo un gesto vagamente solemne.

El corazón de las tinieblas.
...
Yo estaba fumando mi pipa tranquilamente al lado de mi vapor desmantelado, y vi correr a todo el mundo con los brazos en alto ante el resplandor, cuando el robusto hombre de los bigotes llegó al río con un cubo en la mano...
Y mientras daba vigorosas chupadas a su pipa, el rostro parecía avanzar y retirarse en la oscuridad, con las oscilaciones regulares de aquella débil llama. La cerilla se apagó.
...
¿Qué? ¡Tabaco! ¡Tabaco inglés, el excelente tabaco inglés! Bueno, esto es fraternidad. ¿Fuma usted? ¿Dónde hay un marino que no fume? La pipa lo tranquilizó, y gradualmente fui sabiendo que se había escapado de la escuela, se había embarcado en un barco ruso, escapó nuevamente, sirvió por algún tiempo en barcos ingleses, se reconcilió con el arcipreste.

Tifón.
...que en la noche fumaba su pipa en el comedor, y después se quedaba a dormir en la casa.
...puso entre sus dientes la punta de la lapicera, a modo de pipa, y se secó la cara cuidadosamente.

El agente secreto.
Pera esta visión tenía el hálito de un cálido verano de Londres, y como figura central un hombre joven, con sus mejores ropas domingueras, con un sombrero de paja sobre el pelo oscuro y una pipa de madera en la boca.

Amy Foster.
Mientras fumaba su pipa, paseaba de un lado a otro de la habitación. Una pequeña lámpara proyectaba su luz sobre los papeles del escritorio...