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El sueño de Bismarck (Fantasía) |
El cineasta francés
Patrick Taliercio encontró este texto desconocido hasta ahora en Charleville, la ciudad del norte de Francia
donde Rimbaud nació en 1854, mientras se encontraba realizando un documental sobre el poeta; en una librería
del lugar, el dueño le mostró tres ejemplares antiguos del periódico Le Progrès des
Ardennes.
En uno de los periódicos (del 25/8/1870) aparecía un artículo titulado "El sueño
de Bismarck (Fantasía)" firmado por Jean Baudry, uno de los seudónimos utilizados por Arturo
Rimbaud.
El poema de este periódico incluye a la pipa y a dos pipafumadores, el gran poeta y el canciller prusiano
Otto Eduard Leopold von Bismarck lamentablemente enfrentados con motivo de una situación bélica,
la guerra franco-prusiana.
La que probablemente sea la primera traducción al español de este texto, fue realizada por Manuel
Toledo.
Es de noche. En su
tienda, llena de silencio y de sueño,
Bismarck, con un dedo sobre el mapa de Francia, medita; de
su inmensa pipa se escapa una voluta de humo azul. Bismarck
medita. Su índice encorvado camina, sobre el papel vitela, del
Rin al Mosela, del Mosela al Sena; con la uña, rayó
imperceptiblemente el papel alrededor de Estrasburgo:
continúa.
En Sarrebruck, en Wissemburgo, en Woerth, en Sedan, se
estremece, el dedito encorvado: acaricia a Nancy, araña a
Bitche y Falsburgo, raya a Metz, traza pequeñas líneas rotas
sobre las fronteras, y se detiene...
Triunfante, Bismarck ha abarcado con su índice la Alsacia y la
Lorena! - Oh! cuántos delirios de avaro, bajo su cráneo
amarillo! Que deliciosas nubes de humo emite su pipa feliz!
Bismarck medita. Vaya! un enorme punto negro parece
detener al índice retozón. Es París.
Así, la uñita mala, de rayar, de rayar el papel, de aquí para
allá, con furia, - en fin, de detenerse... El dedo se queda ahí,
medio doblado, inmóvil.
París! París! - Y bien, el buen hombre ha soñado tanto con los
ojos abiertos, que, dulcemente, la soñolencia se apodera de
él: su frente se ladea hacia el papel; maquinalmente, la
cazoleta de su pipa, se escapa de sus labios, cae sobre el
infame punto negro...
Hi! povero! abandonando a su pobre cabeza, su nariz, la nariz
del Sr. Otto von Bismarck, se sumergió en la cazoleta ardiente
Hi! povero! va povero! en la cazoleta incandescente de la
pipa, Hi! povero! Su índice estaba sobre París! Se acabó, el
sueño glorioso!
Era tan fina, tan espiritual, tan feliz, esa nariz de viejo primer
diplomático! - Esconda, esconda esa nariz!
Y bien! querido, cuando, para compartir el chucrut real, usted
regrese al palacio (...) con los crímenes de ... dama (...) en la
historia, usted llevará eternamente su nariz carbonizada
entre sus ojos estúpidos!
(faltan líneas)
Ahí tiene! Quién lo mandó a soñar despierto!
Jean Baudry
Fuente: news.bbc.co.uk/hi/spanish/misc/newsid_7417000/7417173.stm
Cultura y Sociedad - www.bbcmundo.com
Mayo 23 de 2008.