CONSEJOS PARA EMPEZAR A FUMAR PUROS

Habanos, cigarros, puros. Los tres son diferentes aunque se parezcan.
Los
habanos son elaborados únicamente con tabaco cubano y en Cuba.
Los
puros son elaborados con hojas enteras de tabaco, la calidad de los mismos es determinada por la hoja de tabaco que se utilice y por la destreza de los torcedores que los elaboran.
Los
cigarros son elaborados principalmente con picadura de la hoja de tabaco y no con hojas de tabaco enteras como se hace con los habanos y los puros.

Para empezar a fumar un puro por
primera vez, conviene empezar con una vitola del tipo Corona que se puede conseguir en casi todas las marcas, tiene 142mm de largo y cepo 42.

Largo o corto: el puro se intensifica en su sabor a medida que se fuma. La fortaleza se revela cuando se encuentra por la mitad, debemos elegir el largo según el tiempo que tengamos para fumarlo.

Grueso o fino: el cigarro de calibre grueso arde más lento y tiende a otorgar un sabor más
suave que el fino.

Oscuro o Claro: No pensar que los puros de capa oscura tienen que ser más fuertes, es la liga de diferentes hojas que componen la tripa la que determina el sabor, pero las capas más oscuras son más dulces.

Cortador

El corte es lo primero y es primordial, de él depende el tiro, combustión y sabor que tendrá el puro que fumaremos. Debe ser un corte limpio y no debe cruzar la línea que une la perilla de la capa, lo que conduciría a que la capa se empezara a desenrollar y el puro a deshacerse. No debe ser un corte excesivo que provocará una combustión demasiado rápida y excesivo calor en la boca.

Para el buen corte es conveniente una tijera especial; nunca perforar la perilla, mucho menos cortar con los dientes o las uñas. Para retirar la anilla esperar a que esté encendido, se evita dañar la capa.
Estamos prontos para el siguiente paso: el
encendido, este es un paso también importante para poder degustar un puro, el correcto encendido favorece la combustión y el sabor. Se debe utilizar un encendedor de gas ya que produce una llama inodora, pueden también usarse fósforos especiales de madera de cedro.

Zippo para puros

No se debe abrasar el puro con la llama, si se usa un fósforo la cabeza del mismo debe haberse consumido antes de acercarla. Primeramente acercar la llama a la boquilla del cigarro hasta que se chamusque un poco y luego soplar apenas para un quemado parejo. Sostener el puro y colocar la llama en un ángulo de 45º, sin que ésta toque el cigarro.
Colocarse el puro en la boca,acercar la llama de nuevo, comenzar a succionar mientras se rota con los dedos. seguir hasta que el encendido sea homogéneo.
Si se apaga, encénderlo de nuevo aplicando la llama al perímetro de capa,de la misma forma que un cigarro nuevo. No se debe olvidar sacudir la ceniza remanente para que no interfiera con el sabor.


Antes de encender un puro, hay que comprobar su estado. Se debe sujetar entre los dedos índice y pulgar presionando delicadamente, si está en buena condición será
suave al tacto.
No tragar el humo, expulsarlo después de disfrutar el sabor. Las caladas tienen que estar
separadas por un intervalo de tiempo que evite el apagado, si se fuma muy rápido se
sobrecalentará y el sabor será más amargo.
El sabor del puro empieza a cambiar por la mitad, se hace un poco más amargo. Tampoco es muy conveniente fumarlo hasta el final, pues desprenderá olores más duros que el suave aroma del comienzo y molestará al paladar quitando el agradable sabor del principio de la boca del fumador.
Una ceniza larga y firme propia de un puro de buena calidad,
no se debe golpear contra el cenicero para quitarse la ceniza, y tampoco quitar continuamente la ceniza, es conveniente dejar que se forme una larga cola, la cual se desprenderá por sí misma. No hay que apagarlo contra el cenicero, dejar que se apague solo, una vez totalmente apagado retirarlo y arrojarlo en el tacho de basura pues producirá un mal olor en el ambiente.

Conservación de los Puros.

Para su conservación los puros se deben guardar en algún envase que pueda mantener una temperatura cercana a los 18/20 grados y una humedad aprox. al 70 %. Esto se puede lograr más fácilmente comprando un humidor, es mejor de madera de cedro con un elemento para humidificar en el interior del mismo, este lo que hace es retener agua destilada que se evapora muy lentamente. El humidor deberá mantenerse alejado de fuentes de calor tales como el sol, la calefacción de cualquier tipo, etc; de tanto en tanto deberán girarse los puros contenidos en su interior.
El humidor evitará la formación de moho o de un polvo blanco en los puros, pero si esto llegara a ocurrir, alcanza con quitarlos de la superficie suavemente con los dedos.
El puro estará bien conservado cuando al apretarlo cede,
pero no deberá crujir; si estuviera blando estará demasiado húmedo. Se aconseja retirar el anillo del puro luego de encenderlo para evitar dañar la capa.

Imágenes: www.allhabanos.com; Zippo para puros: www.homemnacozinha.com