Aprender a disfrutar de los mejores habanos
Un artículo de Raquel Castillo para www.cincodias.com
MADRID (23-08-2008)
Su elaboración es todo un arte, y Cuba, la cuna de los más grandes
aromas y sabores.
El verano es un buen momento para casi todo, también, por qué no, para disfrutar plácidamente
de un buen habano o iniciarse en la cultura de los puros Premium. De hecho en estos momentos el cigarro es un producto
que está de moda, como lo demuestran las ventas en España, que hablan de un consumo de 850 millones
de cigarros al año. Además, el mercado del habano en nuestro país es el más barato
y de mayor oferta de Europa -sobre todo en los puros de más calidad. Y hablar de los mejores cigarros es
hacerlo de Cuba, donde existen cinco zonas tabaqueras: Vuelta Abajo, cuna del mejor tabaco del mundo; Semi Vuelta,
Partido, Remedios o Vuelta Arriba, y Oriente, lugares donde se producen las hojas características que distinguen
el tabaco cubano: fortaleza, sabor y aroma. Cualquier tabaco será suave o medio en fortaleza si se compara
con el de Cuba, que es mucho más potente. Respecto al sabor, su particularidad es su alto contenido en azúcares,
que le dan un regusto dulzón, sus notas especiadas (algo picantes), y la sensación que deja, en muchas
ocasiones, de tener tierra en la boca, apreciación que se describe como gusto terroso.
Un cigarro Premium siempre se hace -o tuerce, en el argot tabaquero- a mano con tripa larga. Para entenderlo, conviene
distinguir las distintas partes de un puro: la cabeza o parte superior, a la que se aplica el corte; el cuerpo
o cañón, que es el vástago del cigarro, y el pie, que viene cortado de fábrica, y es
por donde se enciende. Pero, desde el exterior al interior del puro, se aprecian diferentes tipos de hojas. El
capote o capillo influye poco, ya que se busca que sea resistente y sujete la tripa y, si es posible, añada
algo de aroma y combustibilidad. La capa sí incide en el sabor. Es la hoja que está en contacto directo
con la boca, y su aspecto es lo primero que entra por los ojos (debe ser de color uniforme, textura suave y pocas
venas). El sabor y aroma de la capa son muy importantes para un fumador, pues proporciona un regusto que se mantiene
a lo largo de la fumada, ya que entra en contacto directo con la saliva. Queda la tripa, el alma del cigarro, el
núcleo del que surgen el aroma, sabor y fortaleza que disfrutamos al fumar. La tripa es una combinación
de hojas diferentes, cada una con sus propiedades distintas, que forman la liga o ligada, mezcla especial de cada
maestro tabaquero que dota a cada marca de su propio estilo.
Otra cuestión es el vitolario, es decir, el formato del cigarro. El vitolario clásico se corresponde
con las medidas que ya se elaboraban en Cuba en el siglo XIX de manos de fabricantes españoles. De ahí
que los puros se clasifiquen en calibre grueso, con un cepo (grosor) superior a 45 (17,86 mm.), magnífico
tiro y gran combustibilidad, además de resultar más suave. Los de calibre medio tienen un cepo entre
45 y 40 (16 y 19 mm.), y son la mayoría de los cigarros que se fuman normalmente; y los de calibre fino,
con cepo inferior a 40 (menos de 16 mm.), son suaves y de fumada rápida, ideales para iniciarse.
Pero algo básico antes de fumar: la cata. Empezando por la vista, para apreciar la textura, color y el formato.
Después el tacto, para comprobar la terminación o torcido y el nivel de humectación mediante
la esponjosidad, seguido del olfato, que denota los aromas en crudo de la capa y la tripa. El gusto, probándolo
en crudo, cambia una vez encendido, porque se puede apreciar por separado el sabor, fortaleza, cuerpo, combustión
y tiro. Igual sucede con los aromas, que se transforman con la combustión. Sólo queda disfrutar de
la fumada, una feliz culminación, cálida y placentera, que tienen muchos vestigios de antiguos ritos
del fuego y del humo.
Diccionario tabaquero.
Anilla: banda de papel impresa que se coloca en el tercio superior de cada cigarro.
Calibre o cepo: grosor de un cigarro. Se mide en 1/64 de pulgada.
Capa: es la hoja más externa del cigarro. Procede de una variedad específica de planta y debe ser
fina, atractiva y de color uniforme.
Cigarro Premium: es el puro de la mejor calidad. Debe siempre estar hecho a mano, con tripa larga y con hojas de
tabaco natural.
Fortaleza: intensidad del impacto en cada bocanada que se experimenta al fumar.
Higroscópico: el tabaco es un material higroscópico, es decir, tiende a absorber y ceder la humedad
que flota en el ambiente. De ahí que sea muy fácil que un cigarro absorba los olores que están
presentes en el ambiente y los convierta en propios.
Ligada: fórmula de la composición de cada cigarro, obtenida según las especificaciones de
los maestros tabaqueros en función de la variedad de planta, tipo de tabaco, origen geográfico, vitola
del cigarro, etc.
Nombre o Vitola de Galera: denominación que recibe en la galera (sala de torcido de la fábrica) una
vitola o formato de cigarro.
Nombre o Vitola de Salida: denominación comercial que recibe un cigarro.
Tiro: resistencia a la succión.
Vitola: nombre erróneo de la anilla, ya que es la traza o formato del cigarro definido por dos parámetros:
longitud y diámetro.
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