MITOS Y LEYENDAS DEL TABACO
Estos son algunos de los mitos y leyendas que existen sobre la pipa y el tabaco.


América del Sur (Culturas precolombinas)

Numerosos mitos y leyendas relacionados con el humo y el tabaco, propios de las culturas precolombinas, han permanecido como parte de las tradiciones arraigadas en numerosas comunidades indígenas en la época actual.

Leyenda de un país llamado Dabeida.

A modo de ejemplo, indígenas que viven en las orillas del cauce inferior del río Sucio en Colombia, cerca del istmo de Panamá creen que allí se encontraba un legendario país llamado Dabeida y que allí existía un templo, en cuyo centro se encontraba un ídolo de oro macizo que representaba a la diosa de la tempestad. Este lugar legendario fue una tierra fría, cubierta por la nieve y el hielo, hasta que un chamán sopló sobre ella una bocanada de humo de tabaco convirtiéndola en una tierra cálida y llena de vida.

Indios Waraos de Venezuela
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Una leyenda de los indios waraos de Venezuela vincula al tabaco con el orígen del mundo. Cuando el "pájaro del alba" (el sol) se elevó en el cielo por primera vez, pensó en una casa situada entre la tierra y el cielo, blanca y redonda como una nube de humo. El pensamiento alcanzó para que esta imagen se hiciera realidad; seguidamente el "pájaro del alba" creó a los cuatro bahanas que conforman los cuatro elementos del humo que dan su carácter al tabaco (bahana es el nombre que se da al tabaco en esta región ). Los cuatro elementos del humo son la "abeja negra", que pica fuerte cuando el fumador aspira la primera bocanada, la "abeja roja", la "abeja amarilla" y la "mosca de miel azul", cuyos espíritus traspasan los cuerpos y les infunden su fuerza.

La creación (para el pueblo indígena Makiritare).

El pueblo indígena makiritare o maquiritare habita las márgenes del río Orinoco y otros ríos que se comunican con éste en una región que abarca el sur de Venezuela y el norte de Brasil.

La mujer y el hombre soñaban que Dios los estaba soñando.
Dios los soñaba mientras cantaba y agitaba sus maracas, envuelto en humo de tabaco, y se sentía feliz y también estremecido por la duda y el misterio.
Los indios makiritare saben que si Dios sueña con comida, fructifica y da de comer. Si Dios sueña con la vida, nace y da nacimiento.
La mujer y el hombre soñaban que en el sueño de Dios aparecía un gran huevo brillante. Dentro del huevo, ellos cantaban y bailaban y armaban mucho alboroto, porque estaban locos de ganas de nacer.
Soñaban que en el sueño de Dios la alegría era más fuerte que la duda y el misterio; y Dios, soñando, los creaba, y cantando decía:
_Rompo este huevo y nace la mujer y nace el hombre.
Y juntos vivirán y morirán.
Pero nacerán nuevamente.
Nacerán y volverán a morir y otra vez nacerán.
Y nunca más dejarán de nacer, porque la muerte es mentira.

De
Memorias del fuego (Parte II) del escritor uruguayo Eduardo Galeano.

América del Norte


Una leyenda indígena de América del Norte.

Un indio búfalo había muerto; su cuerpo yacía sobre el campo. Y fue entonces que un chacal no tuvo otra ocurrencia que burlarse del búfalo muerto. Otro búfalo, pariente del primero, supo la afrenta,y con los ojos inyectados en sangre a fuerza de cólera, comenzó a buscar obstinadamente al chacal para vengarse. Lo persiguió, sin descanso, día y noche. Entonces Manitú, pero no el Manitú de tal o cual tribu, sino el Gran Manitú, el Gran Espíritu, se apiadó del infeliz
chacal. Lo llamó y le dio una pipa y tabaco; la primera pipa y el primer tabaco.
Cuando el chacal se encontró, por fin, ante el búfalo colérico, ofrecióle a aquél la pipa cargada; el búfalo fumó y toda su cólera se disolvió en el humo.
Y entonces dijo Manitú: " Así será en el futuro, cuando todos fumen. Si se disgustan uno con otro, fumarán juntos, y la cordialidad y los buenos sentimientos descenderán de nuevo sobre ambos".
(del libro EL ARTE DE FUMAR EN PIPA de Joaquín Verdaguer)

La creación del mundo según los kiliwa.

El gran señor Meltí-ipá jala ú, el señor coyote-gente-luna, creó la Tierra. Vino volando del sur, donde todo es amarillo. Cuando llegó aquí no había nada. Todo era de noche. Alzó su gran bastón y desgarró con un grito la negrura del universo. La luz que se hizo apenas alcanzó a iluminar la tierra donde estaba parado, y entonces comenzó a aburrirse y a enfermarse. Antes de que la soledad se lo tragara, se levantó y fue al ombligo del sur, tomó un buche de agua dulce y con ella pintó de amarillo su camino. Del mismo ombligo, el señor coyote-gente-luna tomó un buche de agua salada y lo escupió hacia el norte, por lo que toda esa región se pintó de rojo. Entusiasmado, tomó un gran buche, uno tan grande que cuando lo arrojó al atardecer, el oeste se inundó. El océano que formó era inmenso, el oleaje peligroso y el color del agua obscuro como la misma noche. El señor coyote-gente-luna decidió tomar ahora sólo un buchito y lo esparció hacia el este, formando un pequeño mar, el golfo de California. Una vez terminada su labor se puso a descansar.

Sacó de su pecho un mazo de hojas de tabaco y fumó en su pipa de barro y madera. Fumó un rato y luego se quedó dormido, mientras el humo se disipaba y formaba senderos, caminos y veredas que nadie, más que el humo, había recorrido antes. Al despertar, el señor coyote tuvo ganas de cantar. Pero aún estaba solo. Notó, además, que la Tierra estaba desfondada.

Entonces tomó un poco de tabaco, llenó de nuevo su pipa, la prendió y lanzó cuatro bocanadas de humo. Así se formaron cuatro montañas y en ellas colocó los puntos cardinales. Luego creó el Cielo. Al notar que también se hallaba desfondado, hizo cuatro borregos cimarrones de sus pantorrillas. Puso uno en cada montaña y les dijo: "El cielo está desfondado. Usen sus cornamentas para sostenerlo."

Este relato es una versión redactada a partir de informaciones recogidas por Mauricio Mixco, publicadas en Gary Paul Nabham, Counting Sheep, University of Arizona Press, Tucson, Arizona, 1993.
El pueblo Kiliwa habita el noreste del estado mexicano de Baja California.
Texto e imágen extractados de:
Leyendas americanas del borrego cimarrón.
http://redescolar.ilce.edu.mx/redescolar/biblioteca/borrego/index.htm

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Otro relato indígena de América del Norte.

Este es un relato de los más antiguos del folklore de los indios norteamericanos: Un viejo Jefe indio se lo contó según parece a un misionero que predicaba un sermón cristiano a los indios susquehanna. Dijo el viejo jefe al misionero: "Gracias por venir de tan lejos a decirnos aquellas cosas que ustedes escucharon de sus madres, yo le diré a usted lo que nosotros hemos escuchado de nuestras madres; al principio nosotros solo teníamos carne de animales para comer y si estos escaceaban nosotros pasabamos hambre; pero ocurrió que dos de los nuestros mataron a un ciervo y lo cocinaron, mientras comían vieron que una jóven mujer descendía de las nubes y se sentaba en una colina muy cercana a donde ellos se encontraban; uno de ellos le dijo al otro que le parecia que la hermosa jóven mujer era un espíritu que había sentido el aroma de la comida y que deberían acercarse y llevar para comer la lengua del animal que habían cazado, Ella probó lo que le ofrecieron y como le gustó mucho les dijo que la bondad de ambos debía ser recompensada y que si concurrían luego de trece lunas a ese mismo lugar encontrarían una merecida recompensa. Ellos volvieron como se los había indicado la jóven y encontraron que en donde ella había tocado la tierra con la mano derecha crecía maíz, en donde ella había apoyado la mano izquierda crecían frijoles y en el lugar donde ella se había sentado encontraron tabaco"

La Pipa sagrada

"
Los hombres blancos que son cristianos, nos dijeron que Dios envió a su hijo a los hombres para restablecer el orden y la paz en la tierra. Dijeron que Jesucristo fue crucificado, y que regresará el dia del juicio final y será el fin de este mundo o ciclo. Yo se y entiendo que esto es verdad, más los hombres blancos deben saber que tambien para los pieles rojas por voluntad de Wakan Tanka, el Gran Espiritu, un animal se transformó en bípedo para traer la Pipa santa a su pueblo. Sabemos también que la Mujer Bisonte Blanco que trajo nuestra Pipa sagrada aparecerá nuevamente al final de este."
"Debemos comprender que todas las cosas son obra del Gran Espiritu. Que él estaen toda cosa: en los árboles, en los pastos, rios, montañas y en todos los cuadrúpedos y en los pueblos alados; y lo más importante, debemos comprender que él esta también mas allá de todas estas cosas y de todos los seres. Cuando hayamos comprendido todo esto profundamente, temeremos, amaremos y conoceremos al Gran Espirítu; entonces nos esforzaremos para ser, actuar y vivir como el quiere".

Descenso de la Pipa sagrada.

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Con esta Pipa de misterio caminareis por la tierra; pues la tierra es vuestra Abuela y Madre y es sagrada. Cada paso dado sobre ella deberia ser como una plegaria. La cazoleta de esta pipa es de piedra roja, es la tierra. Este bisonte joven que está grabado en la piedra, y que mira hacia el centro, representa a los cuadrúpedos que viven sobre nuestra Madre. El cañón de la Pipa es de madera, y esto representa todo lo que crece sobre la tierra. Y estas doce plumas que cuelgan de donde el cañón penetra en la cazoleta son de Wambali Galeshka, el aguila moteada, y representan al Águila y a todos los seres alados del aire. Todos estos pueblos, y todas las cosas del universo, están vinculados a ti que fumas la Pipa. Todos envian sus voces a Wakan Tanka, el Gran Espíritu; cuando oráis con esta Pipa, oráis por todas las cosas y con ellas."( fragmento de las palabras de Hehaka Sapa)

La Pipa de la paz.

El rito del "Calumet" o pipa de paz se practicaba entre las tribus de la Gran Pradera norteamericana mucho tiempo antes que los colonos del Lejano Oeste tomaran contacto con las culturas indígenas.
La ceremonia, revestida de un ritual mágico - religioso, podía tener un interés social, económico, político... En estos actos se fumaban las hojas de un tabaco perteneciente a la especie Nicotiana Rústica (único que se encontraba en estado silvestre en la región).
Reunidos los representantes de las comunidades o las partes que dirimían entre ellas, se encendía una pipa, con la que el conductor de la ceremonia lanzaba a los cuatro puntos cardinales bocanadas de humo para pedir ayuda al "dios de la pradera", conocido también como el "pájaro del trueno".
Después, la pipa iba pasando entre todos los presentes. Luego de compartida la fumada, se pasaba a discutir los problemas que los habían convocado. Unas veces se trataba de lograr la paz entre tribus, otras veces los convocaba una boda, un pacto para comerciar o también para iniciar a los adolescentes en su pasaje hacia el mundo adulto.

La Nicotiana Rústica que es diferente al tabaco fumado actualmente, era la variedad fumada por los indios del Sudeste norteamericano.
Ellos la fumaron para suprimir el hambre, como medicina y como un tipo de facilitador espiritual antes de los concilios de guerra y paz y antes de realizar rituales y ceremonias. Cuando alguien pedía a otro ayuda o consejo, el tabaco se ofrecía como un presente y la persona no podía negarse a aceptarlo. La planta raramente se fumó en estado puro, se mezclaba con varias hierbas y pastos dulces. En el Este era mezclado con hojas de laurel, arbusto de arce, cereza, sauce rojo, álamo y abedul entre otros. Los indios del Sudeste a veces experimentaban una alteración mental por efecto de la Nicotiana Rústica tal vez porque esta tiene una cantidad superior de nicotina que la Nicotiana Tabacum o porque la forma como fumaban permitía la permanencia del humo mucho tiempo dentro de los pulmones, pero lo más probable es que los efectos sicodélicos provinieran de otra substancia que ellos agregaban al tabaco. El aditivo más frecuente eran las hojas rojas de zumaque seco, pero la explicación que los indios dieron a los europeos fue que el zumaque suavizaba el tabaco.

Hasta la próxima y buenas pipafumadas.

Capitán Remus