Noticia: actualidad de la campaña antitabaco en Inglaterra (julio 2008).


Una traducción del artículo Anti-smoking hysteria reaches new heights (Histeria anti-tabaco alcanza nuevas alturas)
escrito por
Neil Clark para guardian.co.uk

La nueva campaña contra el tabaco alcanza un nivel tan alto de histeria que quiere limitar en los medios de comunicación a las personas fumando pero no tiene en cuenta la representación de la violencia, ha perdido todo sentido de perspectiva.
Las quejas a la BBC después que presentadores de Top Gear encendieron sus pipas con hierbas fumables (herbal tobacco) en una escena de una parodia en televisión. La policia antidistubios que asaltó un pub después de que un cliente se negó a apagar un cigarrillo. Una carta amenazante y una multa de 75 Libras enviada por un consejo local a una mujer que había tirado una colilla de cigarrillo.

El pensamiento de la actual oleada de histeria de la lucha contra el tabaquismo no podría ser más ridiculo.
Entonces pensemoslo nuevamente. En la conferencia anual de la BMA (British Medical Association) a principios de esta semana, la Dra. Vivienne Nathanson, encargada ciencia y ética en la organización instó a los censores cinematográficos a dar a los filmes "pro-tabaco" la certificación para mayores de 18 años.
La Dra. Nathanson citó la película "Día de la Independencia", en la que el héroe Will Smith celebra la victoria contra los alienígenas encendiendo un cigarro, como un ejemplo de película pro-tabaquismo. Y si el tabaquismo tiene que ser retratado en nuestras pantallas de televisión, a la Dra. Nathanson le gustaría que se desarrollaran argumentos que muestren consecuencias perjudiciales del tabaco.

Si la Dra. Nathanson y la BMA consiguen imponer esta forma de censura - lo que en el presente clima tobacofóbico sería una apuesta razonable - un clásico de cine para niños como "101 Dalmatas" necesitaría un certificado de prohibicón para menores de 18 años como consecuencia de Cruella de Vil y su predilección por fumar cigarrillos. Y el hábito de fumar en las telenovelas tendría que ser mostrado con personajes pasando por las agonías de enfisema, cáncer de pulmón y bronquitis y otras terribles enfermedades, sólo para que los espectadores no reciban una idea equivocada.

Vivimos en una sociedad en la que hemos sido bombardeados con imágenes de violencia en el cine, en televisión y en nuestras pantallas de computadora, y, sin embargo, la Dra. Nathanson cree que el mayor problema es Will Smith encendiendo un cigarro. No importa el número de muertes violentas en el Día de la Independencia, es la celebración fumando un cigarro lo que se quiere mostrar como causa de delito.
En verdad, la Dra. Nathanson no tiene demasiado que preocuparse: en el cine y la televisión, son los encargados de programación quienes ya se están doblando hacia adelante hacia atrás para apaciguar la lucha contra el tabaquismo.

El James Bond de Ian Fleming es en los ´60 un hombre del día (Balkan y Turco con tres bandas de oro en el filtro), pero en la última película de Bond, Casino Royale, 007 parece de acuerdo con la prohibición, un hombre plenamente en sintonía con la más bien extraña la moral de la primera década del siglo 21. "Puede volarse la cabeza de alguien a corta distancia y salpicarse de sangre, pero no se puede encender un buen puro cubano", dice la estrella de la película, Daniel Craig. En 2004 en la versión cinematográfica de "Operación Trueno", su estilo influyó a la mayoría de los fumadores, Lady Penélope Creighton-Ward, fue privada de la titularidad de su marca registrada de cigarrillos. El año pasado en la producción de Sherlock Holmes de la BBC, el detective más famoso del mundo apareció por primera vez sin su pipa.

Qué diferentes eran las cosas 30 o 40 años atrás. En aquel entonces, incluso a los concursantes en el programa Universidad Challenge se les permitía fumar.
En la famosa entrevista de Joan Bakewell del programa Late Night Line Up con Harold Pinter, ambos entrevistador y entrevistado fumaron libremente, hoy hubieran tenido que hacer frente a multas y censura.
No está en discusión que fumar constituye un riesgo de salud. Pero una sociedad que empieza a suavizar más los carácteres de ficción de personajes que fuman en pipas, puros y cigarrillos que los de personas volándose unas a otras en el reino, sin duda que ha perdido todo el sentido de la perspectiva.
Martes 8 de Julio de 2008 .

Para ir a la noticia original:
http://www.guardian.co.uk/commentisfree/2008/jul/08/smoking1